Los bosques urbanos y las ciudades sostenibles, temas centrales del Congreso Parjap Zaragoza 2022

La AEPJP y el Ayuntamiento de Zaragoza presentan el 48º Congreso Parjap Zaragoza 2022, bajo el título ‘Bosques Urbanos: la trama verde para la ciudad sostenible’. Este evento tendrá lugar entre los días 25 y 28 de mayo de 2022 en el Auditorio Palacio de Congresos de Zaragoza. Los núcleos temáticos del congreso serán: la planificación e implementación de los bosques urbanos; la naturalización urbana, gestión evolutiva y economía circular; el capital natural como recurso de ciudad sostenible; y la infraestructura verde como herramienta de planificación y desarrollo urbano.

Durante el congreso se presentará la Carta de Zaragoza, un documento institucional que servirá de guía para el resto de urbes con el objetivo de mejorar la gestión de la infraestructura verde, poniendo en el centro la importancia de la naturaleza urbana, así como la necesidad de mejorar su conocimiento, planificación y administración.

Gracias a su política de gestión centrada en el verde, Zaragoza ofrece un escenario perfecto para el debate y la reflexión entre profesionales del sector durante el próximo Congreso Parjap 2022, el cual desarrollará un programa de ponencias y actividades que permitirán compartir experiencias y conocimiento a través de mesas redondas, conferencias, conversaciones entre expertos, presentación de comunicaciones, etc.

El objetivo del congreso es que se puedan aplicar todos estos conceptos en la gestión del verde, estimulando el intercambio y divulgación de ideas y experiencias. Todo apunta en la misma dirección, encontrar un nuevo paradigma, renovar la forma de usar los recursos, de consumir, de tratar los ecosistemas, en definitiva, de vivir.

De esta manera capital aragonesa se alza como un ejemplo de gestión concienciada con el medio ambiente, ya que su administración se encuentra alineada con las políticas e indicadores más actuales de los principales organismos internacionales, tales como el cumplimiento de los ODS, la ambientalización de los indicadores económicos, la transición hacia una economía circular descarbonizada y el compromiso con la creación de una ciudad más verde y saludable, donde los parques y jardines -la infraestructura verde urbana- juegan un papel fundamental.

Además, durante los próximos años la sociedad será testigo de la implementación masiva de sistemas de movilidad sostenible, del retorno de la naturaleza a nuestros espacios públicos, de la aparición de métodos de gestión integral del espacio público que aprovecharán los procesos naturales del ciclo del agua, de la promoción de las fuentes renovables, de la mejora de la calidad del aire y de la reducción de la desigualdad en el acceso a servicios urbanos de alta calidad. Solo así se podrá fortalecer la resiliencia ambiental y social de nuestras ciudades, que pasarán a ser “ciudades circulares” más orientadas a su regeneración constante que a su expansión y crecimiento.

Esta transformación urbana basada en principios circulares va mucho más allá de la propia noción de diseño urbanístico o de la creación de espacios verdes como los hemos conocido. Implica aceptar los límites que presenta la naturaleza para desarrollar soluciones basadas en los procesos naturales. El enfoque ha de ser más global, más sostenible y saludable, pensando tanto en las personas como en otros seres vivos, que harán de nuestras ciudades entornos más complejos de lo que ahora conocemos.

Un objetivo, el de naturalizar las ciudades, que solo se puede alcanzar implementando “soluciones basadas en la naturaleza” en el diseño de nuevos espacios urbanos y en la gestión de los existentes, creando y conectando biomasa, fomentando la presencia de procesos naturales y de otras formas de vida que nos benefician.

Ese esfuerzo de diseño ecológico e innovador debe considerar e incidir sobre el ciclo de vida de los proyectos, borrando así la frontera entre el diseño y el mantenimiento, y estableciendo una gestión integral -que debe ser evolutiva y adaptativa- alineada con los objetivos ODS de la ONU. Una de las mejores herramientas para conseguir estos objetivos es la revalorización del árbol como gran elemento constitutivo de la forma e infraestructura urbana. Cabe destacar la emergencia del bosque urbano como gran elemento conductor del desarrollo urbano del futuro y como eje de las medidas de fijación de carbono de carbono que deben acompañar a la reducción de emisiones.

No obstante, los cambios necesarios para alcanzar estos objetivos comenzaron antes de la crisis del Covid-19. La ONU había lanzado los Objetivos de Desarrollo Sostenible, la Unión Europea ya había lanzado su Pacto Verde y numerosos gobiernos han declarado oficialmente la Emergencia Climática, entre ellos de España. Aunque la crisis del Covid-19 está impactando muy negativamente en la Agenda 2030, el cumplimiento de los 17 ODS es un camino ineludible para las ciudades contemporáneas.

Este proceso de cambio no sólo repercute a la gestión de los espacios verdes, también en la de una economía se debe centrar en los procesos de transformación de las ciudades y conurbaciones, ya que serán el gran hogar global de la humanidad del siglo XXI. Estas transformaciones en la forma de concebir, construir y gestionar la ciudad serán nuestra mejor herramienta en la lucha contra la crisis climática, ya que son las ciudades las principales productoras de emisiones de carbono y contaminación.

Unos elementos de cambio que ya pueden apreciarse en la forma de gestionar la infraestructura verde en Zaragoza, cuyo consistorio pone en el centro de la administración a los espacios verdes urbanos y periurbanos. Aportando a su ciudadanía un amplio espectro de servicios ecosistémicos, entre los que destacan los de tipo social y cultural: ocio y recreo, mejora de la salud y de la cohesión social y del bienestar.

De esta manera, si hasta ahora se había considerado al verde urbano como un elemento ornamental en paisaje estático, a partir de ahora debemos tratarlo como una red de salud pública imbricada en una forma urbana dinámica y adaptativa, que busca regenerar sus propias estructuras.

Lógicamente es necesario continuar con las tradicionales labores de manejo del verde -como la poda, la siega, el riego, entre otras- pero su planificación y gestión debe integrarse en un nuevo enfoque más global, más sostenible, más saludable, más “pensando en las personas” que los usan y en los seres vivos que las componen.

Todo este programa de intenciones y objetivos coloca una vez más a la AEPJP en la vanguardia del ámbito profesional de gestión del verde, ofreciendo con el Congreso Parjap Zaragoza 2022 una ventana de oportunidad para el sector de actualizarse, reflexionar sobre el camino hecho, y avanzar hacia un futuro de gestión urbana resiliente y sostenible.