Tendencias de las ciudades y espacios verdes después de la pandemia

Tras la crisis sanitaria producida por la COVID-19 ha vuelto el debate de cómo serán las grandes metrópolis dentro de unos años. Según los expertos, la pandemia hará que las tornas cambien y que, a partir de ahora, se apueste por el medio ambiente, la sostenibilidad y más espacio para los peatones.

Desde Ribera del Calderón —proyecto urbanístico para transformar la zona que ocupaba antes la fábrica de Mahou y el antiguo estadio Vicente Calderón֫— afirman que la revolución de la arquitectura y la composición de nuevas ciudades está a la vuelta de la esquina y comentan algunas de las tendencias clave de las ciudades del futuro.

El COVID-19 ha mostrado la importancia de la naturaleza y el aire libre en el bienestar emocional de la población ya que ha aumentado la demanda de jardines y espacios abiertos.

Otra de las tendencias que algunas ciudades españolas llevan años liderando, es la de reivindicar el espacio de los peatones. La ciudad “caminable” ha salido ganando de la pandemia, demostrando cómo es de esencial que los ciudadanos tengan su espacio. Una ciudad caminable y verde mejora la salud de sus peatones: promueve el ejercicio físico y a la vez disminuye la contaminación al reducir el espacio al automóvil. Además, en ciudades como Barcelona se está creando un plan de supermanzanas que lucha por crear espacios de encuentro entre sus ciudadanos.

El modelo más nuevo lo propone Suecia, la ciudad de 1 minuto quiere que los ciudadanos sean co-arquitectos y rediseñen sus propias calles (en un minuto). Es un proyecto hiperlocal, puesto que se enfocan en el paisaje urbano inmediato, entendiendo la calle como unidad básica de la ciudad. Suecia ha desarrollado un kit de mobiliario urbano que los vecinos pueden manipular según sus necesidades: maceteros, asientos, parkings de bicicletas, espacios infantiles o gimnasios al aire libre. Esta ciudad móvil se incluye en la tendencia del urbanismo táctico y participativo.