Plantas que ayudan a mejorar la calidad del aire en los hogares

La neuroarquitectura, rama que relaciona la neurociencia y la arquitectura, asegura que la naturaleza es curativa y favorece nuestra salud. Sin embargo, pasamos el 90% de nuestro tiempo dentro de los edificios.

Los lugares en los que vivimos y en los que trabajamos afectan a nuestra salud física y mental e influyen en nuestro estado de ánimo. Nuestro cerebro está diseñado para vivir en plena naturaleza y con luz; sin embargo, nos tenemos que adaptar a vivir en lugares tecnológicos, con techos bajos, pequeños y a veces oscuros, esto se traduce en estrés y malestar.

Cuando nos encontramos cómodos en nuestros entornos fabricamos más serotonina y oxitocina, neurotransmisores que tienen que ver con la relajación y la felicidad. Rodearnos de plantas nos produce un impacto positivo que mejora nuestro estado de ánimo e impulsa nuestra creatividad. La contribución de las plantas es tan significativa que ha sido objeto de múltiples estudios científicos. Las investigaciones realizadas demuestran que incorporar plantas de interior permite crear espacios interiores más saludables.

Con la llegada de las bajas temperaturas pasaremos más tiempo dentro de casa, por lo que las plantas ornamentales se convierten en un elemento perfecto para mejorar el ambiente de los hogares. Ya no solo por cómo llenan de vitalidad y relajación habitaciones, salones y despachos, sino por su capacidad de filtrar el aire. El espatifilo (Spatiphyllum sp), la cheflera (Schefflera sp.) o la palmera de salón (Chamaedorea sp) son buenos ejemplos, según la campaña Europa Florece

Impulsada por la Federación Española de Asociaciones de Productores Exportadores de Frutas, Hortalizas, Flores y Plantas Vivas (FEPEX), desde la campaña Europa Florece explican que “entre los beneficios físicos que las plantas nos proporcionan destacan los derivados de la fotosíntesis, su función biológica esencial, que son la producción de oxígeno y la captación de dióxido de carbono, y también de la capacidad de muchas de ellas de filtrar sustancias nocivas dispersas en el ambiente”. Esto se traduce, indican desde la campaña en “un aire más puro y limpio en nuestros entornos vitales”.

Entre esta últimas, las que pueden filtrar partículas nocivas, las mismas fuentes destacan plantas muy conocidas en los centros de jardinería y establecimientos de toda España como son el espatifilo (Spatiphyllum sp), la cheflera (Schefflera sp.) o la palmera de salón (Chamaedorea sp). Estas tres plantas tienen en común que requieren de pocos cuidados para proporcionar sus beneficios. Se trata de plantas que necesitan una buena iluminación pero que igualmente soportan bien estar colocadas lejos de las ventanas. Todas ellas requieren una abundante aportación de riegos, sobre todo el espatifilo, una planta que luce floraciones que pueden aguantar hasta 10 semanas consecutivas hasta el desarrollo de nuevos brotes.

La influencia positiva de las plantas en el aire es algo ya analizado en muchos estudios, destancando en esta línea un estudio de la NASA de los años ochenta, titulado “NASA Clean Air Study”, que recomienda el uso de las plantas en el interior de las viviendas, oficinas y locales cerrados, y que calculaba como óptimo el empleo de quince a dieciocho plantas de tamaño medio para una casa de ciento setenta metros cuadrados. Fuente: Fepex.