La evidencia científica para afrontar los retos de futuro en agricultura

Con motivo del Día Mundial de la Ciencia, una veintena de organizaciones de toda la cadena de valor del sector agroalimentario se ha unido al Manifiesto por la Agrociencia, impulsado por la Alianza por la Agricultura Sostenible (ALAS) de la que forma parte FEPEX, manifiesto que hace un llamamiento a las Administraciones para impulsar que en la toma de decisiones políticas sobre las innovaciones en agricultura y ganadería prime la evidencia científica sobre la ideología.

El Manifiesto defiende que sólo una toma de decisiones que reconozca el papel innovador de la agricultura y se base en la ciencia permitirá mantener la competitividad, el empleo, la producción y la modernización del sector, apostando por una transición justa que permita combatir la despoblación en zonas rurales. Este lanza siete propuestas concretas dirigidas “a las Administraciones Públicas, a los agentes económicos y sociales, y a la sociedad en general”:

  • Potenciar el papel del sector agrario como sumidero de carbono, facilitando a los agricultores la sostenibilidad de sus producciones.
  • Considerar la agricultura y la ganadería en España como un laboratorio europeo para el cambio climático por su mayor exposición a las consecuencias de este fenómeno. Para ello, el Manifiesto pide la creación de servicios de asesoramiento al sector para mejorar su capacidad de adaptación.
  • Flexibilizar el objetivo de reducción del 50% del uso de los productos fitosanitarios establecidos en las Estrategias “De la Granja a la Mesa” y “Biodiversidad 2030”, de la Comisión Europea, y establecer unos plazos realistas y un marco regulatorio apropiado que permita acelerar la introducción de nuevas soluciones, incluidos productos fitosanitarios con menor impacto, como sustancias de bajo riesgo o biosoluciones. Para ello es necesario la elaboración de un estudio de impacto basado en evidencias científico-técnicas que evalúe la viabilidad de la propuesta y sus consecuencias para el sector.
  • Poner en valor el papel que la tecnología y la digitalización desempeñan en toda la cadena de valor agroalimentaria y fomentar su desarrollo y adopción mediante una regulación concreta.
  • Establecer, como solicita también la comunidad científica, por parte de las autoridades europeas un marco regulatorio basado en criterios científicos, proporcionado y razonable que permita a los agricultores utilizar las variedades mejor adaptadas a los desafíos fitosanitarios, competir en condiciones de igualdad y poner en valor los recientes avances en técnicas de edición genética, como los merecedores del premio nobel de química en 2020, que dan lugar a nuevas y precisas herramientas para mejorar las plantas cultivadas, recuperar variedades tradicionales y generar otras nuevas que posibiliten sistemas de producción de alimentos abundantes y saludables, más sostenibles y resilientes.
  • Poner en valor la transformación que la ganadería y las organizaciones interprofesionales del sector en España han llevado a cabo para ir más allá de las exigencias europeas de bienestar animal -como  por ejemplo con el proyecto “Compromiso Bienestar Animal”, un esquema de certificación con los estándares más exigentes del mundo en este ámbito-, para favorecer el acceso a innovaciones y desarrollos tecnológicos en ganadería y  para reconocer los beneficios del consumo de carne roja o elaborada dentro de una alimentación saludable equilibrada y variada.
  • Crear una oficina de asesoramiento científico, con área de especialización en el ámbito agrario, para contribuir a los trabajos del Congreso de los Diputados y asegurar que la ciencia y el criterio científico prevalecen en la toma de decisiones, y que estos se trasladan a la regulación.

El documento ha sido impulsado por ALAS y suscrito inicialmente por la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (ASAJA), la Asociación Española de Agricultura de Conservación Suelos Vivos (AEACSV), la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG), la Federación Española de Asociaciones de Productores Exportadores de Frutas y Hortalizas (FEPEX), la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA), Cooperativas Agro-Alimentarias de España, la Asociación Empresarial para la Protección de las Plantas (AEPLA), la Asociación Nacional de Obtentores Vegetales (ANOVE) y Foro Interalimentario.