Los jardines verticales podrían reducir un 30% la pérdida de calor en edificios

La preocupación de la sociedad por el medio ambiente y por la sostenibilidad urbana es cada vez más evidente. En este contexto la jardinería vertical constituye una alternativa a los sistemas de ajardinamiento y construcción tradicionales. Sin embargo, no se trata de algo nuevo, el desarrollo de vegetación sobre las edificaciones es una práctica habitual desde hace muchos siglos y en distintos lugares del planeta. Resulta evidente la poderosa influencia que aún ejercen en nuestra imaginación los famosos jardines colgantes de Babilonia (600 a.C.).

El Jardín vertical de CaixaForum Madrid fue el primero que se instaló en España. Este impresionante tapiz vegetal fue diseñado por Patrick Blanc, botánico francés e inventor de esta técnica, con la que ha creado jardines verticales por todo el mundo. Más de 15.000 plantas cubren el muro de 460 m2, con especies de plantas autóctonas y foráneas que se asientan sobre una manta húmeda.

A comienzos del pasado siglo XX, el ajardinamiento de fachadas fue incorporado a las propuestas surgidas del movimiento conocido como “ciudad-Jardín”, que pretendía dar un giro a las tendencias del desarrollo urbano hacia modelos más humanizados que permitieran no perder el contacto con la naturaleza en las ciudades. Sin embargo, el entusiasmo inicial fue desapareciendo al hacerse patente que el ajardinamiento de las fachadas necesitaba de un continuo cuidado y de frecuentes trabajos de poda, para de esta forma evitar posibles daños en las estructuras de los edificios.

Uno de los proyectos que quizá haya supuesto punto de inflexión, contribuyendo a popularizar la jardinería vertical es el realizado en el edificio del museo de Quai Branly en París. El edificio, diseñado por Jean Novel, se inauguró en 2004, y cuenta con un enorme jardín vertical en su fachada principal creado por el prestigioso botánico francés Patrick Blanc, referente mundial de la jardinería vertical en la actualidad.

En 2005, el gobierno federal japonés patrocinó una exposición masiva de Bio Lung, la pieza central de la exposición en AichiJapan. Este muro tenía 30 sistemas modulares diferentes disponibles en Japón. Dos años después, Seattle implementa el factor verde, que incluye paredes verdes.

Nueva investigación

En las últimas décadas hemos visto un crecimiento en el interés por ecologizar nuestro entorno y, en este sentido, los jardines verticales pueden jugar un gran papel. Revestir edificios con paredes diseñadas para quedar cubiertas por plantas puede reducir la cantidad de calor perdido a través de su estructura en más de un 30%, según una nueva investigación.

El estudio, realizado en la Universidad de Plymouth, se centró en Sustainability Hub, un edificio anterior a la década de 1970 en el campus universitario, y comparó la eficacia con la que dos secciones de sus paredes retuvieron el calor.  

 A pesar de estar en la misma elevación orientada al oeste, una de esas secciones había sido modernizada con una fachada de muro vivo exterior, compuesta por un sistema de láminas de tela de fieltro flexible con oquedades que permiten el suelo fértil y su siembra.

Después de cinco semanas de mediciones, los investigadores encontraron que la cantidad de calor perdido a través de la pared modernizada con la fachada viva era un 31,4% más baja que la de la estructura original.

También descubrieron que las temperaturas diurnas dentro de la sección recién cubierta permanecían más estables que el área con mampostería expuesta, lo que significa que se requería menos energía para calentarla.

El estudio es uno de los primeros en determinar la influencia térmica de los sitemas de muros vivos en edificios existentes en escenarios templados y fue realizado por académicos asociados con el Sustainable Earth Institute de la Universidad, según un momunicado de la misma.

Expertos de la revista Building and Environment, afirman que si bien el concepto es relativamente nuevo, ya se ha demostrado que aporta una serie de beneficios, como una mayor biodiversidad.   

Sin embargo, dado que los edificios representan directamente el 17% de las emisiones de gases de efecto invernadero del Reino Unido, y la calefacción de espacios representa más del 60% de toda la energía utilizada en los edificios, estos nuevos hallazgos podrían cambiar las reglas del juego para ayudar a Reino Unido a lograr sus compromisos netos cero.

Jardines verticales en España

Cada vez es más frecuente encontrar jardines verticales en las fachadas de las principales ciudades de España, y no solo en proyectos de interior. Madrid, Barcelona, Marbella, Vitoria, Murcia, Sevilla o Valladolid son algunos ejemplos de ciudades en las que la Administración pública ha apostado por un proyecto de jardín vertical en sus calles, con el fin de que sus ciudadanos puedan disfrutar de plantas y espacios verdes en su entorno diario.