Sevilla nos espera en 2023

Acabamos de cerrar un año y de entrar en el 2022, una etapa que se postula como una oportunidad para los grandes retos del sector. El incremento de casos de COVID-19 por la variante ómicron en toda España ha obligado a cancelar o posponer gran cantidad de ferias, congresos y demás eventos face to face. Redefinir y digitalizar las citas ha sido otra de las opciones, a pesar de que la presencia física, el sentimiento de pertenencia y la construcción de relaciones de confianza que permiten los eventos presenciales resultan irremplazables.

Como comienzo de la agenda del año, la Asociación Española de Centros de Jardinería, AECJ, se ha visto obligada a cancelar la Expogarden 2022, desde un criterio de prudencia, después de recabar la opinión de las autoridades sanitarias y tras numerosas consultas con actores y entidades del sector. La convocatoria para este congreso anual de los Centros de Jardinería, programado para los días 2 y 3 de febrero en Sevilla, prometía las mejores oportunidades para el colectivo de gardens y proveedores, pero no ha podido ser posible.

Pese a las circunstancias negativas y la pérdida de oportunidades para todas las empresas y profesionales que esperaban con gran entusiasmo el poder acudir al congreso, la asociación ha vuelto a demostrar su capacidad de reacción y de adaptación a las circunstancias, priorizando la salud de todos y dando soporte a las necesidades que se vienen planteando. Una vez más la agrupación ha puesto sus recursos y soluciones al servicio de los socios y colaboradores, canalizando los inconvenientes y retos que necesitan ser coordinados. 

Desde que el coronavirus comenzó a expandirse, hasta convertirse en una pandemia mundial, los países han gestionado la enfermedad con el dilema de si lo adecuado era salvar la economía o priorizar la salud. Dos años después de la llegada de la COVID-19 a España, muchos estudios han demostrado que esa dicotomía entre economía y salud no existe. Los países que han controlado mejor los contagios son los que han contenido más la caída del PIB per cápita. A pesar de lo duro que parezca, la AECJ ha tomado la mejor decisión para todos, después de haber invertido todos los recursos posibles y energía tratando de evitar la final cancelación. Sevilla nos espera en 2023.