¿Qué plantas y especies debemos evitar incluir en nuestro jardín?

Cuando nos enfrentamos a la creación de un jardín, o a la remodelación de uno ya existente, más allá del diseño del mismo o de su distribución, una de las decisiones más importantes a la que tenemos que hacer frente es la elección de las especies de plantas y flores que lo conformarán. La naturaleza tiene que ser la protagonista indiscutible de este espacio, de ahí su extrema delicadeza a la hora de elegir las especies naturales que lo conformarán.

Gracias al color, la forma, estacionalidad y propiedades de cada planta, podemos crear un espacio totalmente único, que se adecue a las necesidades y expectativas de cada persona. Es por ello que, a la hora de realizar esta elección, debemos de ser sumamente cuidadosos, para no solo lograr el resultado deseado, sino contar con un jardín que sea sostenible en el tiempo y se convierta en toda una pieza que traspasa generaciones.

Existe una serie de especies que no son nada recomendables para incluir en nuestro jardín. Una de estas plantas es el bambú. Puede que resulte extraño que se incluya esta especie tan llamativa, que además cuenta con un gran poder de emanar tranquilidad, equilibrio y bienestar, en la lista de las plantas a evitar. Precisamente por todos estos aspectos, en los últimos años su uso se ha extendido en jardines de corte oriental, en el que sus dueños buscaban un jardín al estilo minimalista. Pero esta especie tiene la particularidad de contar con un crecimiento muy rápido y fuerte, lo que puede provocar un descontrol en nuestro jardín, ya que tiene a expandirse en todas las direcciones, lo que puede acabar arruinando nuestro jardín.

Algo parecido sucede con la menta, una planta aromática muy utilizada en los jardines por su uso en la cocina, ya que también cuenta con un crecimiento muy rápido. Además de esto, es muy resistente, y nos será muy difícil eliminarla por completo. Por ello lo más recomendable es sembrarla en un macetero donde esté bien delimitado su crecimiento.

La Ipomoea violacea, más conocida como Gloria de la mañana, es una especie que pertenece a la familia de las Convolvuláceas. Es una planta trepadora perenne que cuenta con un ritmo de crecimiento muy rápido, por lo que es comúnmente utilizada para tapar muros o paredes, ya que, gracias a sus flores, que pueden ser de colores lila, blanco o azul, son capaces de transformar el espacio. Algunas veces, puede ser considerada una planta invasora, y es que debido a su rápido crecimiento puede llegar a ahogar a las plantas que estén a su alrededor.

Otro de los aspectos que tenemos que tener en cuenta es la toxicidad, y es que aunque muchas personas no son conocedores de ello, existe una gran variedad de plantas que pueden llegar a ser tóxicas, tanto para el ser humano como para los animales. Esto suele ocurrir si se comen, algo que puede suceder con nuestra mascota o con niños pequeños. La adelfa es una de estas especies, ya que sus hojas contienen una toxina que puede afectar directamente al corazón, produciendo arritmias taquicárdicas, y si la ingesta es mayor, el desenlace puede ser fatal. Las hojas de la azalea, una especie muy utilizada en los jardines, contienen unas toxinas capaces de provocar una bajada de presión arterial y pulso lento. Si es consumida en exceso puede provocar salivación extrema, vómitos, diarreas y dificultad para respirar.

Contar con el expertise y los conocimientos de un profesional de la jardinería y el paisajismo siempre nos asegurará una perfecta elección de las especies naturales, para adecuarse a nuestro estilo de vida y facilitarnos los cuidados de este espacio. Fernando Pozuelo.