Reducir el uso de plástico en nuestro jardín es posible

Por Fernando Pozuelo

En la actualidad, la contaminación plástica es uno de los principales problemas ambientales, y es que el uso masivo del plástico no ha dejado de aumentar en los últimos años, agravando todas las consecuencias que ello conlleva. La mayoría de este material acaba en la naturaleza, siendo los mares y océanos los mayores receptores, con un total de 12 millones de toneladas anuales de basura, que tarda una media de entre 100 y 1.000 años en descomponerse. Según datos de Greenpeace, en España solo se recicla el 30% de este material.

No podemos negar que el plástico es un elemento que cuenta con muchas ventajas en el apartado industrial, ya que es un material económico, ligero y resistente, tanto en el tiempo como ante inclemencias meteorológicas. Pero no debemos caer en el error de abusar de él, y debemos de apostar por reducir drásticamente nuestro consumo.

El paisajismo es una disciplina que, aunque va de la mano con la naturaleza, no escapa a la problemática de los plásticos, y es complejo encontrar un jardín libre de ellos. Muchas veces son pequeños gestos los que marcan la diferencia para alcanzar ese objetivo, pero en nuestro día a día no nos percatamos de ellos.

Por ejemplo, en el apartado del mobiliario de nuestro jardín se encuentra la mayor cantidad de plástico, y es que es el material estrella de las mesas y sillas que son más utilizadas para estos espacios. Para evitar esto, podemos incluir en nuestro jardín elementos de materiales naturales, como la madera, el bambú, o mobiliario de hierro.

Otra gran cantidad de plástico cuando hablamos de jardines se encuentra en los maceteros de nuestras plantas. Aquí, el problema llega desde el vivero en el que se adquieren estas plantas, ya que la inmensa mayoría vienen en maceteros de plástico.

Por nuestra parte, lo que podemos optar es adquirirlas directamente sin macetero. Esto es una tendencia al alza en otros países, y es una de las mejores alternativas. De esta manera sustituiremos el plástico por otros materiales más ecológicos con el cepellón envuelto en papel Kraft, cartón, hojas de periódico o una malla biodegradable.

Si no tenemos al alcance viveros con esta opción, siempre podemos optar por retornar los maceteros de nuestras plantas una vez que estén plantadas en nuestro jardín, evitando así generar nuevos residuos y que el vivero tenga que hacer uso de un macetero nuevo.

Si somos de los que, a la llegada del frío, optan por instalar en su jardín un pequeño invernadero, debemos saber que los más comunes que podemos encontrar más fácilmente en el mercado, suelen utilizar materiales como el polietileno, mallas o campanas de plástico, etc. Al igual que hemos destacado en otros apartados, siempre hay una alternativa más sostenible con el medio ambiente, y que ayude a minimizar nuestra huella ecológica. En este caso, podemos hacer uso del vidrio para sustituirlos, gracias a campanas victorianas o cloches. Esto, además de rehuir del plástico, da un toque mucho más distintivo a cualquier jardín. 

No hace falta mencionar que debemos de incluir plantas naturales, y debemos de huir de plantas artificiales, ya que la mayoría de ellas están fabricadas con este material. Con estos pequeños gestos podemos conseguir reducir nuestro uso de plástico en un espacio natural como es nuestro jardín.

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