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Anuario TPI 2015

cuarta revolución industrial. Ahora además ahorra en recursos, reutiliza sus desechos y tiene un mínimo impacto en el ambiente. El sector industrial es clave para la economía de cualquier país o región, por eso la reindustrialización es vital. Recuperar el tejido industrial deslocalizado hace años a países como china es el objetivo. España ha pasado del nivel de 1972, donde la industria representaba el 39% sobre el PIB, al de 2014, donde tan solo representa el 14%. Pero para lograr esta recuperación deberíamos ser capaces de contar con fábricas más flexibles, productivas y eficientes a menor coste. El gobierno de España, para estimular el desarrollo industria, ha creado unas normativas para la financiación de proyectos de inversión para la mejora de la competitividad industrial o que contribuyan a la reindustrialización. Estas medidas cuentan con dos iniciativa: el Programa de reindustrialización y el Programa de fomento de la competitividad industrial. �� 134 MERCADO ELECTRÓNICA ESPAÑA, A LA CABEZA EN COMPONENTES Y ACCESORIOS DE AUTOMOCIÓN La potente Industria Española de Componentes es otro de los factores clave de competitividad del sector. La innovación tecnológica es uno de los puntos distintivos de este sector, y a ello se dirigen numerosos esfuerzos tanto a escala nacional como internacional. 1.000 empresas fabricantes de Equipos y Componentes de Automoción pertenecientes a 720 grupos empresariales están instaladas en el país, garantizando el servicio y suministro de las Plantas de Fabricación. El sector de componentes factura más de 27.500 millones de euros, de los que el 60% corresponden a exportaciones. La industria de componentes está adquiriendo mayor importancia dentro del proceso productivo del automóvil, ya que cada vez se subcontratan y suministran más sistemas completos ya premontados. Como tendencia tecnológica de fondo y sumamente interesante está la creciente miniaturización de componentes y las nanotecnologías. Entre los principales retos y oportunidades del sector de la electrónica se incluyen la sostenibilidad y eficiencia energética, las redes eléctricas inteligentes o Smart Grid, seguridad, internacionalización o el vehículo eléctrico. En este positivo entorno, la fabricación afronta toda una revolución, con la reindustrialización 4.0, conectada, inteligente y eficiente, con la robotización como una de las herramientas indispensables en el nuevo modelo de fabricación. A tenor de los datos facilitados por la Asociación Española de Robótica y Automatización (AER-ATP), el parque de robots industriales en nuestro país superaba las 31.000 unidades a finales de 2013, lo que nos posiciona como la octava potencia mundial en este ámbito, si bien la mayor parte de ellos, casi 19.000, pertenecen al sector del automóvil. España no destaca únicamente en términos de volumen en este contexto; también contamos con una gran capacidad tecnológica y prestigio internacional, según lo manifestado por el presidente de AER-ATP, Juan Luis Elorriaga, quien añade que ocupamos además el quinto lugar en cuanto a densidad de robots (unidades por cada 10.000 empleados). En los próximos tres años, las inversiones en el ámbito de la robótica rondarán los 2.500 millones de euros, e igualmente se prevén impactos positivos en el empleo con la creación de más de dos millones de puestos de trabajo en los próximos ocho años, según AER-ATP. La Asociación buscaráimpulsar estas tecnologías en nuevos sectores como el aeronáutico o el de las energías renovables. Además de la robótica, la conectividad, el automatismo y la impresión en 3D son algunas de las innovaciones tecnológicas que transformarán el tejido industrial español. Cuarta revolución industrial La industria 4.0, la fábrica inteligente, la cyber-industria son nombres distintos para un mismo y enorme concepto que, según varios analistas, contiene la semilla de la


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