Page 16

Anuario TPI 2015

l sector farmacéutico ha sido, sin duda, de los que más ha sufrido la crisis económica, si analizamos los datos que lo conforman. En el año 2010, el mercado farmacéutico vinculado al SNS alcanzó los 12.400 millones de euros. En este año 2015 esa cifra escasamente llegará a los 9.500 millones de euros. Hemos pasado de un gasto farmacéutico per cápita de 260 Euros a otro de algo más de 190 euros. Y, a pesar de ello, la calidad de la prestación farmacéutica no se ha resentido en ningún momento, como consecuencia del enorme esfuerzo que han hecho los tres agentes del sector. La contribución de los mismos al sostenimiento del gasto sanitario en España ha alcanzado, en los últimos años, un esfuerzo de 3.000 millones de euros anuales, de los que la Oficina de Farmacia ha sufrido la parte del león puesto que, al margen de la disminución de sus ventas en una cuantía superior al 20%, ha tenido que realizar aportaciones al SNS del orden de 400 millones de euros anuales, como consecuencia de las tasas por ejercer su actividad profesional, vinculadas a las ventas al SNS. Como se puede apreciar, la crisis económica ha tenido un efecto muy profundo sobre el sector del medicamento, y de ahí que en momentos como este, en los que se aprecia una cierta estabilidad, como consecuencia de que en este ejercicio 2015 solo se ha activado el Decreto de Precios de Referencia y, probablemente, el Decreto de Precios, es la ocasión para ir recomponiendo la figura y dejando que el sector se vaya recuperando de una crisis tan profunda. La prestación farmacéutica es una de las columnas del Estado del Bienestar, y su financiación no puede verse afectada de una forma tan profunda por los ciclos económicos. Estos son consustanciales con la propia actividad económica, porque no existe posibilidad de crecer hasta el infinito o de decrecer de la misma forma. Pero es cierto Carlos González Bosch Presidente de Cofares que en épocas de declive, la demanda es inelástica, no se contrae en ningún caso y los recursos, al ser menores, producen las tensiones a las que nos hemos visto abocados estos últimos años. Para intentar soslayar esta realidad con la que hemos de convivir es necesaria una gestión dinámica de la prestación farmacéutica, desideologizarla y aprender que la mera actuación sobre los agentes del sector, llámese este Industria, Distribución u Oficina de Farmacia, no resuelve el problema, y sí deteriora de una forma muy profunda la viabilidad económica de estos agentes. Más de 500 farmacias en trance de desaparición, o ya desaparecidas, como consecuencia de concursos de acreedores, una parte no despreciable de la Distribución dañada, esperemos que de una forma que no sea irreversible, y la preocupación de la Industria Farmacéutica por las políticas de precios, han llevado al sector a una situación muy precaria. Por ello, en la gestión es prioritario no utilizar el precio del medicamento como elemento para sobrellevar la falta de recursos, de manera que los copagos, la desfinanciación y la priorización en la incorporación de las innovaciones terapéuticas formen parte de la solución a un problema que cíclicamente volverá a aparecer. El gasto farmacéutico es un subsector dentro del gasto sanitario, que tiene que tener su tratamiento específico, respetando la necesidad de recursos de los profesionales, si queremos que la calidad de la prestación farmacéutica no se resienta. No debemos jugar con ello, porque los últimos años nos han enseñado que hemos rozado el límite y, en algunos casos, lo hemos traspasado. No creo que esta sea una solución para el futuro pero, sin duda, la mejora del escenario nos pone en la posibilidad de tomar alternativas más respetuosas con los propios agentes del sector. �� 0pinión El gasto farmacéutico debe ser respetado en todas las coyunturas E 16


Anuario TPI 2015
To see the actual publication please follow the link above